sábado, 16 de mayo de 2026

¡¡Cuento 162 🖋 escrito por mí!!

 UN VERANO EN AMPOSTA

CUENTO BREVE

 

Nunca pensé que un verano pudiera cambiarme la vida. Me llamo Michelle Zarev, tengo el cabello negro y ondulado, ojos verdes y una pequeña cicatriz en la ceja izquierda que conseguí trabajando como guardia de seguridad en un museo de Londres. Siempre fui una mujer seria y responsable, aunque en el fondo soy muy sensible y soñadora.

 

Después de años trabajando sin descanso, decidí viajar sola a Amposta para descansar unas semanas y conocer aquel rincón del mundo del que tanto había oído hablar.

El primer día paseé por el centro histórico. Las calles eran tranquilas y cálidas, llenas de balcones con flores y cafeterías pequeñas donde el aroma a café se mezclaba con la brisa del río Ebro. Me detuve frente a la catedral y observé sus paredes antiguas iluminadas por el sol de la tarde. Sentí una paz extraña. Mientras tomaba fotografías, choqué accidentalmente con alguien.

—¡Perdón! —dije nerviosa.

—No pasa nada —respondió él con una sonrisa.

Era Brayan Volkov. Alto, de cabello castaño claro y ojos color miel. Tenía un aspecto elegante, pero sencillo. Más tarde descubrí que trabajaba como químico en una empresa de Canadá y que estaba en Amposta por un congreso científico. Lo que más me sorprendió fue su manera tranquila de hablar y la amabilidad con la que miraba a las personas.

—Parece que este lugar tiene la costumbre de hacer que la gente se encuentre —dijo riendo.

 

Nos despedimos, pero al día siguiente coincidimos otra vez en el puente Penjat. El cielo estaba anaranjado y el río reflejaba la luz como si fuera un espejo gigante.

—Otra vez tú —comentó Brayan divertido.

—Empiezo a pensar que me estás siguiendo.

—O quizá Amposta quiere que seamos amigos.

Caminamos juntos observando el puente. Las estructuras metálicas parecían gigantes dormidos sobre el río. Él me contó historias sobre sus viajes y yo le hablé de mi trabajo como guardia.

—Debes ser muy valiente —dijo.

—No siempre. A veces sólo aparento ser fuerte.

Brayan sonrió con ternura.

Lo que más me gustaba de él era que escuchaba con atención. Nunca interrumpía y parecía entender mis silencios. Más tarde me confesó que admiraba mi determinación y mi forma de proteger a los demás.

Durante las semanas siguientes seguimos coincidiendo en los mismos lugares: la plaza del ayuntamiento, las calles del centro histórico y la catedral. Parecía imposible no encontrarnos.

 

Una tarde visitamos nuevamente la catedral. Las campanas sonaban mientras los rayos de sol atravesaban las vidrieras de colores.

—Este lugar parece mágico —susurré.

—No tanto como tú —respondió él.

Sentí que el corazón me latía con fuerza.

Sin embargo, cuando todo parecía perfecto, ocurrió un malentendido. Una noche vi a Brayan cenando con una mujer muy elegante en una terraza cercana al río. Él parecía sonreírle con cariño y pensé que era su pareja. Me marché sin que me viera.

Durante dos días evité encontrarme con él. Pero, como siempre, coincidimos otra vez en el puente Penjat.

—Michelle, ¿por qué huyes de mí? —preguntó preocupado.

—No quiero interrumpir tu relación.

Brayan abrió mucho los ojos.

—¿Relación? La mujer que viste era mi hermana. Vino desde Suiza para visitarme.

Me quedé en silencio, avergonzada.

—Pensé que… bueno… que estabas enamorado de ella.

Brayan soltó una carcajada.

—La única persona de la que estoy enamorado eres tú.

Sentí que el mundo entero se detenía. Entonces me tomó de la mano mientras el viento movía suavemente el agua del río.

Aquella noche caminamos juntos por Amposta. Las luces iluminaban las calles y el puente parecía más hermoso que nunca. Comprendí que no importaba que viniéramos de lugares distintos del mundo; habíamos encontrado algo especial en aquel pequeño rincón junto al Ebro.

 

Antes de regresar a Londres, Brayan me abrazó frente a la catedral.

—Esto no será un adiós —me dijo—. Será el comienzo.

Y tenía razón. Meses después, él se mudó a Europa y seguimos viajando juntos cada verano a Amposta, el lugar donde nuestras vidas coincidieron una y otra vez hasta convertirnos en una historia de amor.

FIN

Escrito por Jessica Bao Perez.

El lunes, 11, de mayo de 2026.

En Badalona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario