¡NUNCA MÁIS!
Ourense arde: la urgencia de frenar los incendios
forestales en Galicia. Cada verano, Galicia se tiñe de negro: humo y ceniza. Y,
año tras año, Ourense se convierte en un drama. Es la provincia gallega más
castigada por los incendios forestales, con miles de hectáreas de monte
calcinadas, ecosistemas destruidos y un daño incalculable para la
biodiversidad, la economía rural y la salud de las personas.
Pero los incendios no son sólo consecuencia del calor o
del cambio climático. En muchos casos, hay mano humana detrás: negligencias,
intereses económicos y actos intencionados que convierten los montes en
polvorines. La despoblación del medio rural y el abandono del monte han creado
un paisaje inflamable, sin una gestión forestal adecuada, donde el fuego se
propaga con facilidad.
En Ourense, donde el monte es parte de la identidad, es
urgente un compromiso colectivo. No basta con apagar incendios: hay que
prevenirlos. Es más, hay que evitarlos. Para ello, es necesario revalorizar el
medio rural, apoyar a quienes cuidan el territorio, promover una gestión
forestal sostenible, vigilar de forma efectiva y aplicar la ley con
contundencia contra quienes prenden fuego a nuestro futuro.
La lucha contra los incendios en Ourense y/o en cualquier
otro sitio, no es solo una cuestión ambiental, si no, que también es una
cuestión de justicia social, de protección del patrimonio natural y de
supervivencia. No podemos permitir que Galicia siga ardiendo verano tras
verano.
¿Por qué? Sencillamente, por estas razones, casi
personales:
En primer lugar, porque cada hectárea quemada es una herida abierta en nuestra
tierra.
En segundo lugar, porque mueren muchos animales y los que
consiguen sobrevivir, no tienen nada que comer ni dónde guarescerse.
En tercer lugar, porque destruimos un paisaje virgen,
verde, precioso, incomparable y único. Los árboles son nuestro pulmón para
seguir respirando. Para seguir viviendo.
En cuarto lugar, porque destruimos pueblos y casas.
Arrasamos con vidas personales y animales. Dejamos sin techo a familias
enteras, porque sus casas no aguantan más. Y vacas, ovejas, cabras, caballos,
etc, mueren de inhalación de humo o peor aún, calcinados, carbonizados. Eso,
además de pérdidas económicas, también lo son sentimentales.
En quinto lugar, porque yo he ido a Galicia. He ido a
Ourense. Casi treinta y cuatro años de mi vida. Es decir, desde que nací. Mis
abuelos, Dominga y Luciano, eran, nacieron y se criaron en esas montañas
verdes, frondosas, silenciosas y naturales. Mi madre, Isabel, y mi tía, Felisa,
también nacieron, se criaron y crecieron rodeadas de árboles, hierba y monte
VERDES. NO se puede robar ni quitar lo que es original. Lo que es natural. Y,
lo original y natural de Ourense, en particular, y de Galicia, en general, es
SU VERDE.
El VERDE que no verás ni encontrarás en ningún sitio más,
excepto en Galicia, en general. Y, en Ourense, en particular.
Y, en sexto y último lugar, porque no hay otro planeta
Tierra. No hay una planeta Tierra B al que podamos ir, si éste falla. Tierra,
sólo hay UNA y tenemos que cuidarla, respetarla, amarla y quererla. Porque NO
HAY OTRA. NO TENEMOS OTRA.
¡¡¡NO MÁS FUEGO, NO MÁS TIERRA QUEMADA, NUNCA MÁIS!!!
18 de agosto de 2025. En contra de los incendios
forestales en Galicia y en todas partes.










