ESCRIBO, LUEGO EXISTO
Si no leemos, no sabemos escribir y si no sabemos escribir, no sabemos pensar.
martes, 21 de julio de 2026
¡Último cuento redactado por mí!
¡¡Nuevo cuento del verano, 🏖 escrito por mí!!
Espero que os guste y lo disfrutéis.
UN VERANO EN
MONTGAT
CUENTO BREVE
A mis veintiocho años, siempre he sentido que mi
hogar estaba repartido por el mapa. Eliff Krumm, nacida bajo el cielo gris de
Hamburgo, era el nombre con el que me presentaba ante el mundo. Poseo una
estatura media, ojos de un verde avellana que cambian según la luz y una melena
castaña que suelo recoger en un moño apresurado. Por dentro, me considero una
persona metódica, analítica y profundamente empática, virtudes que me resultan
indispensables en mi trabajo como directora del departamento de información
sobre la accesibilidad de Montgat. Mi misión diaria consiste en garantizar que
cada rincón de este pintoresco municipio costero sea transitable y disfrutable
para todas las personas, sin importar sus capacidades físicas.
Aquel verano, mientras revisaba los rampas de
acceso al paseo marítimo, la vida decidió cruzar mi camino con el de Nico
Vandermeer, un hombre de treinta e tres años oriundo de Róterdam. Físicamente,
Nico era imposible de ignorar: alto, de hombros anchos, cabello rizado de color
azabache y unos desarmantes ojos azules que contrastaban con su piel bronceada.
Por dentro, derrochaba una calma contagiosa, una curiosidad casi infantil por
la historia local y una pasión desbordante por la acústica. Acababa de llegar a
la villa contratado como nuevo jefe de obra en la reconstrucción de los órganos
históricos.
Nos conocimos formalmente junto a la icónica cala
de las Barques, donde la brisa marina traía el aroma a sal y a madera vieja de
las embarcaciones tradicionales amarradas en la arena.
—Perdona —me abordó Nico con una sonrisa franca
mientras sostenía una cinta métrica—. ¿Sabes si la inclinación del pasaje hacia
la calle San Juan cumple con la normativa para transportar maquinaria pesada
sin generar barreras?
—Estás de suerte —respondí, ajustándome las
gafas—. Soy Eliff Quatrefages, descendiente de una familia de Marsella, y mi
deber es precisamente asegurar que nadie tropiece en este pueblo.
Eliff O'Connor, recordando de pronto mis raíces
dublinesas, sonrió ante la coincidencia. Nico soltó una carcajada cálida que
pareció aflojar la rigidez de mi jornada laboral.
A partir de aquel día, las coincidencias se
volvieron rutinarias. Si acudía a inspeccionar la Ermita de Sant Martí, un
sobrio y hermoso templo románico del siglo XI asentado sobre una colina con
vistas al Mediterráneo, allí estaba Nico analizando la resonancia de los muros
de piedra.
—Observa cómo la luz filtra por el óculo frontal
—me dijo un mediodía mientras caminábamos por el interior del templo—. La
piedra calcárea absorbe el sonido de una forma única.
—Y la rampa que acabamos de instalar a la entrada
permite que esa acústica la disfrute cualquiera —añadí con orgullo.
Me fascinaba de Nico su paciencia infinita y el
cuidado casi quirúrgico con el que trataba la madera de las tuberías del
órgano. A él, según me confesó más tarde, le enamoraba mi determinación, mi ojo
crítico para detectar el más mínimo detalle arquitectónico y la pasión con la
que defendía el derecho de todos a habitar el espacio público.
Poco a poco, las visitas profesionales se
convirtieron en paseos compartidos. Subimos juntos al Turó de Montgat, ese
promontorio rocoso tallado por la historia y por el paso del antiguo túnel del
ferrocarril de 1848, el primero de la península ibérica. Desde lo alto,
contemplábamos la panorámica del mar azul cobalto fundiéndose con la silueta
lejana de Barcelona.
Sin embargo, la armonía se rompió una tarde de
julio. Mientras revisaba unos informes en el Ayuntamiento, descubrí a Nico
conversando en voz baja con un contratista externo en el parque de las
Baterías, donde aún se conservan los antiguos cañones de defensa costera. Nico
guardaba apresuradamente en su maletín unos planos marcados en rojo con el
sello de mi departamento.
Mi mente analítica se puso en guardia. ¿Estaba
interfiriendo en las intervenciones de accesibilidad para beneficiar la
logística de su obra del órgano? ¿Había utilizado nuestra cercanía para obtener
información privilegiada sobre las licencias municipales? La sospecha me
oprimió el pecho. Durante tres días evité sus llamadas, sintiéndome traicionada
por haber abierto mi corazón a alguien que tal vez solo buscaba un atajo
profesional.
Incapaz de contener la incertidumbre, lo cité al
atardecer en el mirador del Turó de Montgat, justo sobre la boca del histórico
túnel. El viento del mar despeinaba su rizo azabache mientras se acercaba a mí
con rostro preocupado.
—Eliff Benali, nacida en Argel pero atrapada en
tus propios pensamientos, ¿puedes decirme qué he hecho mal para que me ignores
así? —preguntó Nico con voz suave.
—Te vi en el parque de las Baterías, Nico
Lindqvist, traído desde las frías calles de Estocolmo —espeté intentando
mantener la firmeza—. Tenías copias confidenciales de mis planos de
accesibilidad urbana. ¿Qué estabas tramando con la contrata?
Nico parpadeó sorprendido, para luego dejar
escapar una pequeña sonrisa llena de ternura. Abrió su maletín y me extendió
los documentos.
—Mira con atención, Eliff —me pidió gentilmente.
Al desplegar los papeles, me di cuenta de mi
error. No eran planos para alterar las obras públicas, sino un trazado de rutas
accesibles personalizado que él mismo estaba diseñando. Nico estaba organizando
un concierto inaugural del nuevo órgano en la iglesia y quería asegurarse de
que todas las personas con movilidad reducida del pueblo tuvieran un recorrido
sin barreras desde la estación de tren hasta el templo.
—Quería que fuera una sorpresa para ti —confesó,
mirándome fijamente a los ojos—. Quería demostrarte que he aprendido a mirar
Montgat a través de tus ojos.
El arrepentimiento y la emoción me inundaron a
partes iguales. La distancia entre los dos se redujo en un segundo.
—Lo siento tanto, Nico —murmuré.
—No pidas perdón, Eliff Varga, mi linda aventurera
de Budapest —respondió tomando mis manos—. Solo dime que me acompañarás a ese
concierto.
Nos abrazamos con el sonido de las olas rompiendo
contra las rocas del túnel de fondo. Aquel malentendido disuelto en el aire
salino solo sirvió para consolidar lo que ya era inevitable: nos habíamos
enamorado profundamente entre las piedras históricas y las playas de este
rincón del Maresme.
FIN
Escrito por Jessica Bao Perez.
El martes, 21 de julio de 2026.
En Badalona.
domingo, 19 de julio de 2026
¡¡Nuevo cuento escrito por mí!
EL LIBRO DE LOS MUNDOS
El sol se ocultaba tras los tejados de la ciudad vieja, tiñendo el cielo de un tono lavanda. En la esquina de la calle Olvido, la librería de Don Mateo ya se preparaba para cerrar, pero un libro en particular tenía otros planes.
Se llamaba *El Atlas de los Lugares Inexistentes*. No era un libro común; sus páginas de pergamino grueso albergaban mapas de islas que cambiaban de forma, ciudades flotantes y bosques donde los árboles hablaban en susurros. Llevaba tres años atrapado en el estante superior, acumulando polvo y aburriéndose soberanamente.
Esa tarde, una ráfaga de viento caprichosa entró por la ventana entreabierta. El Atlas se sacudió, estiró su lomo de cuero y, con un crujido audaz, se dejó caer al suelo.
Al abrirse de golpe, un hilo de neblina dorada comenzó a brotar de la página 42 (la que contenía el mapa de *El Valle del Tiempo Lento*). En cuestión de minutos, la alfombra de la librería desapareció bajo un manto de hierba luminosa y el techo pareció desvanecerse, revelando un cielo estrellado que no pertenecía a este mundo.
Don Mateo, que salía de la trastienda con una taza de té, se detuvo en seco. Los duendes del polvo bailaban en el aire y un pequeño dragón de bolsillo, del tamaño de un lagarto, asomaba la cabeza desde el mapa de una cordillera helada.
El viejo librero pestañeó, dejó la taza a un lado y sonrió de medio lado.
—Vaya —susurró, ajustándose las gafas—. Conque hoy nos vamos de viaje.
En lugar de asustarse, se sentó en el suelo, cruzó las piernas y comenzó a hojear el libro con cuidado. Esa noche, la librería de la calle Olvido no cerró. Permaneció abierta para todos los mundos que insistían en ser reales, al menos mientras alguien tuviera el valor de leerlos.
FIN
Escrito por Jessica Bao Perez.
El domingo, 19, de julio de 2026
En Badalona.
¡Pelis 📽 tardes 🌇 finde!
El buen patrón (2021)
Emitida ayer tarde, sábado, 18, de julio de 2026, en tv3.
A la espera de la visita de una comisión, Julio Blanco (Javier Bardem), el propietario de una empresa productora de básculas industriales, intenta resolver rápidamente cualquier problema de sus trabajadores. Pero lo consigue de manera poco convencional.
Está bien, pero se hace un poco larga y pesada. No me gustó mucho.
Emitida esta tarde, domingo, 19, de julio de 2026, en tv3.
Es la nueva secuela de la serie: "Alex Hugo".
Una devastadora avalancha amenaza con azotar el pueblo de Lusagne. Mientras la policía rural ha evacuado a todos los habitantes, Alex descubre a una misteriosa joven escondida en un chalet.
Está muy bien, buenas vistas de las montañas y el paisaje, precioso, además de intrigante. ¡Me ha gustado mucho!
¡¡Primer 🥇 libro 📙 del verano 🏖!!
Llevará tu nombre (2026)
Hoy, domingo, 19, de julio, después de dos semanas y tres días, he acabado de leer mi primer libro del verano: “Llevará tu nombre", de Sonsoles Ónega. Es el segundo de la autora. Me lo ha dejado mi tía Feli.
Habla de un destino marcado por la traición una pasión capaz de cambiarlo todo.
La historia tiene tres partes, cada una, con sus capítulos y el epilogo. Comienza en el verano de 1882, en pleno s.XIX, y continua hasta 1890, en Comillas, Cantabria y Madrid. La aparición del cadáver de una mujer en la playa sacude la villa. Entre susurros, acusaciones y secretos familiares, la joven Magdalena Riva, apodada “Mada” es señalada como culpable del asesinato. Para proteger tanto el apellido como el honor, su propia familia firma su sentencia: debe desaparecer sin dejar rastro.
Mada llega a un Madrid caótico y fascinante donde deberá enfrentarse a la soledad y al olvido. Su refugio será un hogar de muchachas humildes, pero su talento para la lectura y la escritura la llevarán a trabajar para don Gonzalo, quien queda prendado de su hermosura y, sobre todo, de la rebeldía que guiará su vida. En una sociedad que calla a las mujeres, Mada alzará la voz y, entre sombras del pasado, descubrirá que es posible amar sin miedo y reivindicar su nombre.
Está bastante bien, es familiar, muy, muy femenino y romántico, sobre todo, es profundo, ya que, describe un destino que está marcado por la tradición y un pasión, la cual, es capaz de cambiarlo todo. ¡¡Me ha encantado!!
Tras el éxito de “Las hijas de la criada”, Sonsoles Ónega regresa con una historia inolvidable, la de una mujer inquebrantable que desafió su destino. Creo que Sonsoles escribe de maravilla y debería dedicarse sólo a eso, a escribir. ¡¡Muchas gracias, tía, por dejármelo!! ¡Te quiero mucho!
miércoles, 15 de julio de 2026
¡¡Peli 📽 antigua de Aspace Badalona!!
Full Monty (1997)
La vimos ayer, martes, 14, de julio de 2026, en el centro ocupacional de Aspace Badalona.
El cierre de la fábrica de acero de Yorkshire deja sin trabajo a casi toda la población masculina. Gaz, uno de los obreros afectados, perderá el derecho de ver a su hijo si no consigue dinero para pagar la pensión de manutención familiar a su mujer. En medio de la desesperación, se le ocurre una idea, a primera vista disparatada, y se la plantea a los amigos que están en la misma situación: organizar un espectáculo de strip-tease.
Está bien, divertida y me reí mucho, aunque, te enseña lo que es capaz de hacer el hombre, por dinero. ¡Me gustó!
lunes, 13 de julio de 2026
¡¡De cine 📽!!
Vaiana (2026)
Ayer, domingo, por la tarde, fui al cine con mi madre, a ver la película de personajes de carne y hueso, (la versión de dibujos animados, se estrenó en 2016) y me ha dejado una sensación muy especial. Más allá de los impresionantes paisajes y los efectos visuales, la historia habla de algo profundamente humano: el valor de descubrir quién eres y de atreverte a seguir el camino que dicta el corazón, incluso cuando el miedo o las expectativas de los demás intentan frenarte.
Vaiana (Catherine Lagaʻaia) emprende un viaje que no solo la lleva a cruzar el océano, sino también a conocerse mejor. A lo largo de su aventura comprende que el verdadero liderazgo nace de la empatía, la perseverancia y el compromiso con quienes ama. Maui (Dwayne Johnson. El cuál, me encanta y me parece muy atractivo), con sus luces y sombras, también recuerda que todos cometemos errores y que siempre existe la oportunidad de reparar el daño causado.
He terminado la película pensando que, al igual que el océano guía a Vaiana, todos necesitamos confiar más en nuestra intuición y aceptar que crecer implica afrontar desafíos. Es una historia sobre la identidad, el coraje y la esperanza, contada de una forma cercana y emocionante que invita a creer que, incluso en medio de la incertidumbre, siempre podemos encontrar nuestro propio rumbo.
Me ha gustado mucho la película y está bien. Me han gustado, especialmente, los paisajes de la isla, que son realmente espectaculares y transmiten una gran sensación de paz y belleza. Además, hubo varias escenas muy divertidas que me hicieron reír, lo que hizo que disfrutara aún más de la experiencia.




