domingo, 15 de febrero de 2026

¡Cuento 157 escrito por mí!

 CUENTO DE SAN VALENTÍN

CUENTO BREVE

La noche del 14 de febrero caía lenta sobre la ciudad. Selene y Eliff cenaban en un restaurante pequeño, de esos donde el tiempo parece ir más despacio.

Mientras esperaban el postre, Selene miró las velas de la mesa y sonrió.

—¿Sabes realmente de dónde viene San Valentín? —preguntó.

Eliff negó con curiosidad.

Selene le contó que, hace muchos siglos, existió un sacerdote que vivía en la antigua Roma. En aquella época, el emperador había prohibido que los jóvenes se casaran porque creía que los hombres sin familia luchaban mejor en la guerra. Aun así, ese sacerdote decidió unir en secreto a las parejas enamoradas, porque pensaba que nadie debía impedir que dos personas que se aman construyeran una vida juntas.

Cuando lo descubrieron, lo encarcelaron. La historia dice que murió un 14 de febrero, y con el tiempo su gesto se convirtió en símbolo del amor valiente, ese que elige quedarse incluso cuando es difícil.

Selene bajó la mirada y añadió:

—Supongo que hoy celebramos eso… elegir a alguien, pase lo que pase.

Y en ese momento, sintió que su día solo tenía sentido porque él estaba allí, compartiendo el silencio y la luz de las velas.

 

Semanas después, Eliff tuvo que marcharse a otra ciudad por trabajo. La distancia cambió muchas cosas, pero no lo esencial. Selene descubrió que lo que más la hacía feliz era sentirlo cerca, escuchar su voz al final del día o simplemente saber que existía en su vida. Cada conversación con él le recordaba que su rutina valía la pena.

En sus mensajes le escribía que admiraba su forma de ser, su naturalidad, la manera en que la hacía sentirse cuidada sin esfuerzo. Le confesaba que le encantaba cuando usaba ese apodo cariñoso que parecía convertir cualquier día normal en algo especial.

A veces le decía que ojalá pudiera quedarse entre sus brazos sin que el mundo avanzara, pero que, por encima de todo, lo que realmente deseaba era compartir su vida con él, porque se había convertido en lo más importante que tenía.

Sin embargo, la distancia también trajo miedos, silencios largos y dudas sobre si el amor podía resistir el tiempo y los kilómetros.

 

El 14 de febrero siguiente, Selene llegó a casa después del trabajo y encontró una carta bajo la puerta. Era de Eliff.

Dentro había escrito que había entendido algo durante ese año: el amor no es solo emoción, es decisión. Decisión de volver, de quedarse, de elegir a la misma persona cada día. Cuando Selene terminó de leer, alguien llamó a la puerta.

Era él.

Sin grandes discursos, sin promesas imposibles. Solo un abrazo largo, de esos que dicen más que cualquier palabra

Y Selene entendió que el amor verdadero no es perfecto, pero sí constante.

 

Tal vez por eso seguimos celebrando San Valentín: No solo por el romanticismo, sino por recordar que amar es un acto de valentía.

Es encontrar a alguien que hace que los días tengan sentido. Alguien cuya forma de existir mejora tu mundo.  Alguien con quien quieres quedarte… no solo ahora, sino en todo lo que venga.

FIN

 

Escrito por Jessica Bao Perez.

El domingo, 15, de febrero de 2026.

En Badalona.

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