miércoles, 12 de agosto de 2026

¡¡Cuento escrito por mí y dedicado al eclipse de hoy!!

 ECLIPSE

CUENTO BREVE


La precisión siempre ha sido mi refugio. En mi trabajo como farmacéutica en Zúrich, un miligramo de más o de menos en una formulación magistral marca la diferencia entre la cura y el riesgo. Me llamo Edna Varkonyi, nací en Praga hace veintinueve años, y llevo una vida ordenada. Físicamente soy de estatura media, de piel pálida y cabello castaño oscuro que suelo sujetar en un moño pulcro; mis ojos avellana examinan el mundo con una mezcla de curiosidad científica y reservas emocionales. Rara vez dejo espacio al azar.

Por eso, estar en la cima de la colina del observatorio en las afueras de la ciudad, rodeada de multitud de observadores, era un extraño paréntesis en mi rutina.

El viento fresco anunciaba la penumbra del mediodía. A mi lado, ajustando un telescopio con filtro solar, estaba un hombre de porte elegante. Tenía treinta y tres años, medía algo más de un metro ochenta, poseía una mirada profunda de color miel y una barba recortada con esmero. Su silueta transmitía sosiego.

—La fase de totalidad comenzará en tres minutos —comentó con voz cálida. Tenía un ligero acento francófono.

—Es fascinante cómo la Luna, siendo cuatrocientas veces más pequeña que el Sol, logra cubrirlo perfectamente por estar cuatrocientas veces más cerca —respondí, ajustándome las gafas de eclipse.

Él sonrió con deleite.

—Una coincidencia geométrica poética, ¿no cree? Me llamo Elian Bellerose. Soy astrólogo e investigador histórico. Nací en Montreal, aunque ahora vivo en Florencia.

—Edna Varkonyi —me presenté—. Farmacéutica. Praguense de origen, pero resido en Zúrich.

En ese instante, la luz del día comenzó a extinguirse de forma insólita. El cielo adoptó un tono azul cobalto profundo y las aves guardaron silencio. El anillo de diamante brilló brevemente antes de dar paso a la corona solar: una aureola blanca y fantasmal que flotaba en la penumbra.

—El ser humano lleva milenios conteniendo el aliento ante este espectáculo —dijo Elian Bellerose, contemplando el eclipse con una veneración casi mística—. El registro más antiguo de un eclipse solar total proviene de tablillas de arcilla en Ugarit o de inscripciones chinas del segundo milenio antes de Cristo. En aquel entonces, no existía la diferencia entre astronomía y astrología; los eclipses se interpretaban como presagios de caída de reyes o transformaciones sociales.

—Eran vistos como una interrupción del orden natural —añadí, fascinada.

—Exacto. Para los Babilonios servían para ajustar calendarios religiosos; para los griegos, como Thales de Mileto, fue la oportunidad de demostrar que el cosmos seguía leyes predecibles. Hoy en día, la astrofísica utiliza los eclipses para estudiar la corona solar o probar teorías como la relatividad general de Einstein. Sin embargo, para la astrología madura, sigue siendo un símbolo de introspección: el momento en que lo inconsciente oculta temporalmente a la mente consciente para permitir un renacimiento.

Escuchar a Elian Bellerose era estimulante. Combinaba la erudición histórica con un respeto profundo por la psique humana.


A partir de aquel día, el destino pareció empeñado en cruzar nuestros caminos. Coincidimos dos meses después en Londres, en el Observatorio Real de Greenwich. Caminamos juntos sobre el meridiano cero y visitamos la Sala del Octógono.

—Mira esos cronómetros de Harrison —comentó Edna Varkonyi, señalando las vitrinas de madera y bronce—. Resolvieron el problema de la longitud en el mar gracias a la precisión mecánica. Eso es lo que admiro: la mente humana buscando certidumbre.

—Y yo admiro cómo tus ojos brillan cuando encuentras estructura en las cosas, Edna Varkonyi —respondió Elian Bellerose suavemente—. A mí me fascina tu capacidad para cuidar de los demás a través de la ciencia, tu rigor analítico y esa honestidad transparente que no usa máscaras.

Yo también estaba cayendo rendida ante él. Me enamoré de su serenidad, de su paciencia para escucharme y de cómo sus conocimientos astrológicos no buscaban adivinar el futuro, sino comprender la complejidad del comportamiento humano.


Poco después viajamos a Roma. Quedamos maravillados bajo la cúpula del Panteón de Agripa. El óculo central dejaba entrar un haz de luz dorada que acariciaba los nichos de mármol antiguo.

—Es el templo de todos los dioses, pero también un reloj solar gigantesco —expuso Elian Bellerose mirando hacia el firmamento a través de la abertura—. Un tributo a la armonía entre el cielo y la arquitectura militar romana.


Durante casi un año, acortamos la distancia entre Zúrich y Florencia con viajes continuos y conversaciones interminables. Pero la estabilidad de nuestro romance sufrió una sacudida imprevista.

Ocurrió durante una estancia en su apartamento de Florencia. Mientras Elian Bellerose había salido a comprar ingredientes para la cena, busqué un cuaderno para anotar una dirección. Sobre su escritorio de roble encontré una carpeta rotulada con mi nombre completo: Edna Varkonyi.

Al abrirla, mi pulso se aceleró. Había un esquema astral detallado con mi hora exacta de nacimiento, pero lo inquietante eran las hojas adjuntas: diagramas de compuestos químicos, notas sobre la interacción de extractos de Atropa belladonna y Conium con el sistema nervioso central, y anotaciones al margen como "modificación de la conducta y la percepción psíquica".


Mi mente de farmacéutica redactó una hipótesis escalofriante de inmediato: Elian Bellerose me estaba analizando como sujeto de estudio para alguna investigación no autorizada o manipulación psicoactiva combinada con astrología. ¿Era todo nuestro romance una fachada experimental?


Cuando Elian Bellerose cruzó la puerta con la cesta de pan fresco, me encontró de pie junto al escritorio, con los documentos en la mano y el rostro pálido.

—Edna Varkonyi, ¿qué ocurre? —preguntó preocupado.

—Necesito una explicación lógica y la quiero ahora mismo —dije con voz firme, usando el tono sobrio de mis años universitarios—. ¿Por qué tienes un expediente con mi historial de nacimiento cruzado con principios activos tóxicos y notas sobre alteración de la conducta?

Elian Bellerose parpadeó, sorprendido. Luego miró los papeles y dejó escapar un largo suspiro, esbozando una sonrisa apenada.

—Edna, por favor, siéntate. Deja que te muestre la segunda mitad de esa carpeta.

—No me voy a sentar hasta que me aclares si me estás utilizando para un ensayo farmacológico ilegal —repliqué, manteniendo la distancia.

—Dios mío, no —dijo Elian Bellerose con rotundidad—. Edna, estoy escribiendo una tesis sobre la historia de la Iatroquímica y la astromedicina del siglo XVI, concretamente sobre los manuscritos de Paracelso y las farmacias renacentistas en la Toscana. Esos folios son transcripciones de recetas antiguas que estudiaban cómo los médicos del Renacimiento creían que las plantas medicinales debían cosecharse bajo ciertas fases lunares.

Se acercó lentamente, sacando un estuche del cajón inferior.

—Y la hoja con tu nombre... era para esto. Estaba preparando un regalo para nuestro aniversario: una reproducción artesanal de un mapa botánico-astral de Praga del año 1590, adaptado a tu fecha de nacimiento, relacionando las constelaciones con las plantas medicinales históricas de tu ciudad natal.

Abrió el estuche y me mostró un pergamino ilustrado a mano con delicadeza extraordinaria. Allí estaban trazadas las constelaciones en tinta dorada, entrelazadas con ilustraciones botánicas de lavanda, manzanilla y sauce.

Sentí un calor repentino en las mejillas. La rigidez de mis hombros se desvaneció por completo.

—Nuestra mente lógica a veces nos juega malas pasadas cuando intentamos protegernos del miedo a salir heridos —dijo Elian Bellerose con dulzura, tomando mis manos con delicadeza—. No hay intrigas ni experimentos, Edna Vrkonyi. Solo hay un hombre fascinado por la mujer más brillante que ha conocido.

—Lo siento —murmuré, riendo con una mezcla de alivio y vergüenza—. Mi deformación profesional me hizo ver un veneno donde solo había un poema histórico.


Esa noche, bajo el cielo estrellado de Florencia, comprendí que la vida no se puede calcular en un matraz de laboratorio. Decidimos dar el paso definitivo: Elian Bellerose trasladaría parte de su trabajo de investigación a la Universidad de Zúrich, y yo abriría mi corazón a la maravillosa incertidumbre de compartir el camino. Porque incluso cuando la penumbra del malentendido oscurece el horizonte, el amor verdadero siempre encuentra la forma de hacer brillar de nuevo la luz.

FIN


Escrito por Jessica Bao Perez.

El miércoles, 12 de agosto de 2026. El día del eclipse solar.

En Badalona.

martes, 11 de agosto de 2026

¡Cuento escrito por mí!!

El Secreto de Porto Tramonto 

Porto Tramonto era un sueño de color y mar. Sus fachadas amarillas y terracota se encendían con la luz dorada del atardecer, reflejándose en las aguas tranquilas donde las barcas de pescadores descansaban. En los balcones, las flores se desbordaban, creando un mosaico de vida y color.

En este rincón del paraíso, la vida transcurría lenta y apacible. Pero detrás de la belleza superficial, Porto Tramonto escondía un secreto que solo unos pocos conocían.


Elena, una joven pintora, había llegado a Porto Tramonto buscando inspiración. Se instaló en una pequeña pensión y pasaba los días pintando los rincones más pintorescos del pueblo. Una tarde, mientras paseaba por el muelle, se fijó en una barca que no había visto antes. Era antigua, de madera carcomida, y tenía un nombre pintado en el casco que apenas se leía: "L'Ombra".

—Esa barca no es de aquí —le dijo una voz a sus espaldas.

Elena se giró y vio a un hombre mayor, de ojos azules y profundas arrugas.

—¿Cómo lo sabe? —preguntó Elena.

—En este pueblo, todos nos conocemos. Y esa barca... —el hombre se detuvo, como si dudara—. Esa barca tiene una historia.

—¿Una historia? ¿Qué historia?

El hombre la miró fijamente. —Dicen que hace muchos años, una noche de tormenta, apareció de la nada. Nadie la había visto antes, y nadie sabía de quién era. Pero lo más extraño es que, desde entonces, algunas noches, se escucha una música triste que sale de su interior.

Elena sintió un escalofrío. —¿Una música? ¿Qué tipo de música?

—Una melodía desgarradora, como un lamento. Algunos dicen que es el fantasma de alguien que murió en el mar, buscando a su amor perdido. Otros dicen que es algo peor...


Esa noche, Elena no pudo dormir. La historia del hombre no paraba de darle vueltas en la cabeza. ¿Música que salía de una barca vacía? ¿Fantasmas? No creía en esas cosas, pero la curiosidad la consumía.

Decidió ir a investigar. Se vistió y bajó al muelle. La noche estaba oscura y silenciosa. Solo se escuchaba el suave chapoteo del agua contra las barcas. "L'Ombra" estaba en el mismo lugar, balanceándose suavemente.

Elena se acercó con cuidado. No se escuchaba nada. "Seguro que son imaginaciones del hombre", se dijo a sí misma.

De repente, una nota musical rompió el silencio. Era una melodía suave, triste, que parecía flotar en el aire. Provenía de "L'Ombra".


Elena se quedó paralizada. La música era real. Y venía de la barca vacía.

Armada de valor, se subió a la barca. No había nadie. Pero en el centro, había un pequeño objeto de madera. Era una cajita de música antigua.

La abrió y la música se detuvo. Dentro de la caja, había una pequeña partitura y una nota manuscrita: "Para mi amada, mi música te guiará hasta mí".

En ese momento, el hombre mayor apareció en el muelle.

—La has encontrado —dijo.

—¿Qué significa esto? —preguntó Elena.

—Esa cajita de música la hizo mi abuelo. Él era músico y se enamoró de una joven del pueblo. Pero su amor era prohibido, y tuvieron que huir. Él hizo la cajita de música para ella, para que siempre supiera dónde encontrarlo. Pero... —el hombre suspiró—. Nunca llegaron a encontrarse. Su barco naufragó en una tormenta, y solo la cajita de música sobrevivió.

Elena sintió una profunda tristeza. La música triste no era un lamento, sino una promesa de amor eterno.

—¿Y por qué toca sola? —preguntó Elena.

—Dicen que el amor verdadero nunca muere —respondió el hombre—. Y que, a veces, incluso después de la muerte, encuentra la forma de expresarse.

Elena cerró la cajita de música y la dejó en su lugar. Porto Tramonto seguía siendo un sueño de color y mar, pero ahora, para Elena, también era un lugar donde el amor, incluso en la tragedia , seguía vivo.

            FIN


Escrito por Jessica Bao Perez. 

El martes, 11, de agosto de 2026.

En Badalona. 

lunes, 10 de agosto de 2026

¡De cine!

 El último mono (2026)

Alejandro, un gurú de la seducción que triunfa en internet, asume ante sus seguidores el reto de conquistar en tres días a Mariela, comediante feminista y su máxima rival en las redes.

Está bien, feminista, divertida y un toque romántico. ¡Me he reído y me ha gustado mucho!

¡¡Tercer 🥉 libro 📙 del verano 🏖 !!

El códice del peregrino, de José Luis Corral (2013)

Hoy, lunes, 10, después de ¡Ocho días! He acabado de leer mi tercer libro del verano. 

Está dividida en dos partes y cada una, cuenta con siete capítulos. Es la historia de Diego y Patricia, pareja y traficantes de arte, los cuales, son contratados por un millonario francés para robar el Códice Calixtino de la catedral de Santiago de Compostela.

Pero el Códice no es solo una guía medieval. Escondido en sus páginas hay un evangelio desconocido que revela secretos sobre la familia de Jesucristo, los orígenes del cristianismo y las verdaderas reliquias del apóstol Santiago.

A partir de ahí se desata una trama de intrigas, conspiraciones y persecuciones para descubrir qué verdad oculta el manuscrito y quién quiere silenciarla.

Está muy bien, historia, arte, religión, intriga y policíaca, a más no poder. Es un thriller histórico que mezcla el robo real del Códice con una conspiración religiosa. ¡Me ha gustado mucho! 

domingo, 9 de agosto de 2026

¡Pelis 📽!

La magia del chocolate (2021)

Emitida el 25-7-2026, en tv3.

La fábrica de chocolate familiar es bombardeada. Tras ese suceso, el hijo, un refugiado sirio, intenta adaptarse a su nueva vida mientras lucha por seguir sus sueños y conservar el legado familiar.

Está bien, familiar y chocolatera. ¡Me gustó mucho!


Alex Hugo - En tierra salvaje (2022)

Emitida el 26-7-2026, en tv3.

Es la última parte de la serie "Alex Hugo".

En el corazón de una reserva natural cerrada al público, se encuentra el cuerpo de un guardia. Vivía allí solo y aislado a la orilla de un lago a gran altitud. Comienza entonces una investigación muy extraña: muy pocas personas, todos científicos, estaban en este lugar aislado del mundo.

Muy buena e intrigante. ¡Me ha gustado mucho!


Iré donde tú vayas (2019)

Emitida el sábado 1-8-2026, en tv3.

Basada en hechos reales.

Vali y Mina son dos hermanas totalmente contrarias y con creencias distintas. Una es cantante y soñadora, y la otra terapeuta y racional. Su padre encuentra la oportunidad perfecta para reconciliarlas. 

Está bien, pero muy larga y no me gustó.


Alex Hugo: La última pista (2023)

Emitida el domingo 2-8-2026, en tv3.

Es la última parte de la serie "Alex Hugo".

La policía rural de Lusagne, fiel a las tradiciones de la hospitalidad de montaña, se prepara para recibir al equipo de la asociación Totem, especializada en la renovación de edificios antiguos en zonas rurales.

Muy buena e intrigante. ¡Me ha gustado mucho!

¡¡Poesía del mes!!

Aunque sean 9 días más tarde, aquí os dejo el poema del mes, escrito por mí. ¡Espero que os guste y lo disfrutéis!

8🔥 AGOSTO

 

Fuego, fulgor y despedida.

Arde el día como antorcha,

el verano canta alto.

 

Pero agosto es llama y sombra,

mitad fiesta, mitad salto.

 

Hay una brisa que anuncia

lo que está por terminar,

y en cada hoja que cruje,

una historia quiere quedar.


La poética 

viernes, 31 de julio de 2026

¡¡Segundo 🥈 libro 📙 del verano 🏖!!

 El camino del padre, de Eva García Sáenz de Urturi (2025)

Hoy, viernes, 31, de julio, después de once días, he acabado de leer mi segundo libro del verano: “El camino del padre”, de Eva García Sáenz de Urturi. Una de mis autoras favoritas.

Es la tercera y última parte de la saga de Los Longevos. Está dividido en tres partes y cada una, tiene varios capítulos.

La historia empieza con la  aparición de cinco cadáveres calcinados tras una brutal explosión en la clínica de Nueva York donde han operado a Nagorno para tratar de salvar su vida. Temiendo que los cuerpos pertenezcan a la Vieja Familia, en venganza por el asesinato de la sanguinaria matriarca de los Hijos de Adán, Gunnarr huye con Adriana para evitar ser ellos los siguientes.

Bristol, 1352: Gunnarr vive un romance con Madre, pero cuando ella descubre que él es descendiente de su gran enemigo Lür, Gunnarr comprende que toda la Vieja Familia está en peligro.

Presente, Massachusetts: Iago sufre una nueva laguna de memoria tras ver morir a Adriana. Cuando despierta, comienza a sospechar que Manon quiere entregarlo a sus enemigos.

Presente, Java: Lür trata de localizar a Iago y rastrear a los líderes de las ramas del clan para pactar una tregua. Lo que no imagina es que Nagorno tiene sus propios planes: ser el patriarca de los Hijos de Adán. Y Santiago de Compostela: Nagorno salva a Adriana y para escapar y esconderse de la Vieja Familia, se ponen a hacer el Camino de Santiago.

Está muy bien, es interesante, intenso, intrigante y muy, muy familiar. Me ha gustado mucho, aunque, me ha costado un poco seguir el hilo, a veces.